crecimiento personal pensamiento y emociones sanar sanando el niño interior

¿Sabias que tienes un niño interior que reclama ser escuchado?. Si te sientes deprimid@, tienes problemas de personalidad, baja autoestima, poco amor propio, problemas para relacionarte… tu niño interior te esta pidiendo a gritos que lo comprendas… Sigue leyendo este artículo y vas a ver como van a empezar a cambiar las cosas si te conoces y fundamentalmente comprendes a tu niño interior, espero que te sirva.

El concepto del Niño Interior (Carl Gustav Jung creador del concepto del “motivo del niño” o del “arquetipo infantil”) es uno de los elementos más valiosos y útiles para movilizar al ser humano y hacerle trascender sus miedos, aprehensiones y obstáculos erigidos por él mismo durante su vida.

Se ha comprobado la enorme utilidad de usar el concepto del Niño Interior con muchas personas que entran en procesos…


Se ha comprobado la enorme utilidad de usar el concepto del Niño Interior con muchas personas que entran en procesos de coaching, bien por iniciativas propias o impulsadas por las circunstancias para asi poder elevar sus niveles de rendimiento a estándares más altos de los actuales.

El coaching es una práctica centrada en el cliente o en el coachee, osea en ti, en el aquí y el ahora, que poco uso hace de tu historia como cliente o de tratar de resolverte el pasado, sino que más bien, te impulsa a la acción a través de cambios profundos en tu forma de pensar y percibir la realidad, en tus creencias actuales y sintonizándote con tus objetivos y metas, de tal manera que las soluciones sean ecológicamente saludables (que estén deacuerdo en todas las areas e tu vida) para ti.

¿Como podemos integrar El Niño Interior en el Coaching?

Segun Carl Jung y su enfoque de los arquetipos, podemos concebir una visión integra del ser humano como una parte de luz y una parte de sombra.

Desde la luz crece, evoluciona y cambia en la medida que encuentra un propósito, un sentido, un significado en su existencia. En cambio desde la sombra, se ve limitado, temeroso e incapaz de crecer y evolucionar. Es el juego entre luz y sombra, la tensión entra estos dos lugares lo que permite al ser humano conocerse, reconocerse y crecer hacia donde quiere expandirse y evolucionar.

El Niño Interior es el motivo que reside dentro de nosotros que comprende una pequeña criatura, niño o niña, que en algún momento quiso o necesitó ser atendido, cuidado y amado. Ese recuerdo persiste dentro de nosotros en la edad adulta en la forma de Niño Interior. Ese niño o vocecita interior convive dentro de nosotros para juzgarnos, llamarnos la atención, reclamarnos nuestra atención, hacernos decir o hacer cosas u obligarnos a abstenernos de comportarnos de esta u otra manera. Podemos verlo manifestado de tres distintas maneras:

– A veces toma la forma de una voz que sentimos ha sido silenciada y controlada, por nosotros mismos, en gran parte, pero también por el entorno que incluye a nuestros padres, mayores, maestros, jefes y todas las figuras de autoridad a la cual hemos hecho caso.

– En otras ocasiones cobra vida en ese espíritu creativo y artístico que a veces que pide liberarse y necesita ser puesto en libertad para dar rienda suelta a nuestra creatividad.

– Y por último también es el sentimiento, guardado con dolor y rencor, de haber sido desdeñado, herido, abusado o maltratado aún en la edad adulta y no nos deja enfrentarnos con madurez ya que persiste en actuar y ser tratado como un niño eterno porla eternidad.

Por tanto el Niño Interior adquiere múltiples formas y contornos; no se trata de uno sólo, es sencillamente un niño que vivió dentro de nosotros hasta cierta edad y después se negó a seguir creciendo para poder resguardarse de amenazas, miedos o circunstancias que no estaba listo para afrontar en su momento. Y ahora ese “niño” persiste en nuestro interior en forma de miedo, ansiedad, preocupación, evasión de la realidad, sentimientos de aislamiento, depresión o dificultades para afrontar retos, realidades o verdades de la vida adulta.

Ese niño, con ilusiones, miedos, alegrías o fantasías cuando quiso escuchar de parte de sus mayores, voces de perdón, de arrepentimiento, de comprensión, de compasión, de apoyo, de afecto y amor como:

– “siempre te querré, no importa si eres buen o mal estudiante”,
– “te amo tal como eres”,
– “perdóname por haberte gritado”,
– “lamento haberte herido”,
– “lamento haberte ignorado”,
– “te perdono por haber hecho ese daño”,
– “te comprendo”,
– “te entiendo,
– “te amo”,
– “te apoyo”,
– “estaré contigo”,
– “cuenta conmigo”,
– “aquí estoy”,
– etc.

nunca se las dijeron y, por lo tanto, nunca las escuchó y eso provocó que se quedase ese sentimiento dentro del otro niño que creció hasta convertirse en adulto.

El Niño Interior está en nuestro interior de manera sutil en la forma de recuerdos de un pasado que nos dejó marcados profundamente y que hoy moldean o filtran la forma en que vemos el presente.

Ese niño se fue formando en la medida que las normas y reglas de nuestro hogar, escuela y entorno nos fueron diciendo cómo debíamos comportarnos y, por lo tanto, también todo cuanto no debíamos o podíamos hacer. Para que se entienda de alguna manera, ese niño o niña quedó atrapada dentro del niño o niña que estaba en crecimiento y mientras que la segunda siguió creciendo y se convirtió en adulto, la primera se quedó sin evolucionar, ahi dentro.

Este hecho influye en lo que somos, es decir, en la base de nuestro propio sistema de creencias, de valores, de nuestra propia identidad.

Ese niño que creció y se convirtió en adulto aprendió a comportarse según las expectativas y enseñanzas de su entorno, ese Ser Existencial aprendió a respetar las ordenes, los mandatos y los preceptos de los adultos, pero el verdadero niño, el que se quedó adentro, mantuvo su esencia, su naturalidad, su espontaneidad, al igual que los miedos y temores propios de esos momentos.

Ese niño que buscó refugió dentro del niño que crecía, que estaba atemorizado de no ser lo suficiente bueno para merecer la aprobación y amor de los padres, buscó refugio en el ser que estaba en crecimiento y se aposentó allí para siempre. A veces ese niño surge desde dentro del adulto en la forma de comportamientos que en el fondo reclaman atención, amor, cuidado, libertad, flexibilidad, creatividad, etc.

Ese niño fue reprimido y en su lugar apareció el adulto que hoy es; sin embargo, el niño se niega a desaparecer por completo y surge en los momentos en que el adulto se siente confundido, afectado, nervioso, o bien, cuando necesita sentirse libre, juguetón, travieso o creativo. De igual forma, el niño interior es el puente que existe, en nuestro ser entre el adulto incrédulo y materialista y entre el mundo trascendente y espiritual.

El Niño Interior se manifiesta a través de nuestros comportamientos y experiencias cada vez que sentimos que en nosotros hay un espíritu atrapado que no logra ser lo que en esencia queremos ser. Ese Niño Interior despierta, se agita y se activa en situaciones como:

– cuando nos mostramos inseguros o titubeantes frente a decisiones importantes,
– cuando no queremos expresar los sentimientos más profundos de incapacidad, impotencia, rabia, soledad o desesperación,
– cuando negamos la persona que somos “allá en el fondo”,
– cuando queremos complacer a los demás siempre,
– cuando queremos aparecer como buenos y bondadosos,
– cuando reprimimos las emociones, cuando no aceptamos ser quienes en realidad sabemos que somos,
– cuando rehuímos respuestas espontáneas, de “niño” y en su lugar tratamos de acomodar respuestas de “adulto”,
– cuando nos comportamos de tal manera que queremos esconder que tenemos miedo, alegría, tristeza o enfado,
– cuando nos sentimos obligados a parecer siempre en control, con actitud adusta y seria frente a la vida,
– cuando nos negamos a disfrutar, a retozar y a hacer el ridículo para tratar de aliviar alguna tensión,
– cuando queremos que nos amen por lo que hacemos o por quien aparentamos ser,
– cuando nos olvidamos de disfrutar las pequeñas cosas de la vida y sentimos una melancolía y sentimientos de vacío por ello,
– cuando, casi sin darnos cuenta, nos vemos en el el suelo repitiendo con nuestros hijos los juegos que disfrutábamos en nuestra infancia,
– cuando sentimos que los ojos se nos inundan en lágrimas al ver una escena impactante durante una película,
– cuando insistimos en comprarnos un juguete de adulto, llámese el último motivo de teléfono celular o agenda electrónica o el más reciente reproductor de MP3, cuando tendemos a sobreproteger a nuestros hijos más allá de lo habitual,
– cuando nos ponemos sentimentales al pasar las hojas de los viejos álbumes de fotografía que teníamos guardados en el desván,
– cuando gozamos de montarnos en una montaña rusa, de cantar una canción infantil en un paseo con nuestros amigos, pero de igual forma cuando somos egoístas de compartir información o recursos con los colegas de nuestro trabajo,
– cuando respondemos con un grito ante una solicitud inesperada de un subalterno,
– cuando no queremos escuchar lo que no nos gusta y volteamos la espalda,
– cuando respondemos violentamente o con agresividad a una retroalimentación que nos incomoda,
– cuando no damos la razón en un argumento que sabemos hemos perdido pero por puro orgullo del Niño Interior no damos nuestro brazo a torcer,
– cuando nos negamos a ofrecer disculpas o a perdonar a quien nos arremete o hace daño.
– etc.

En todos estos casos el Niño Interior se agita dentro de nosotros y reclama atención, busca una forma de liberarse y aflorar para restablecer el equilibrio emocional que nuestro ser, conformado por el conjunto del adulto y del Niño Interio, requiere.

¿Qué tal si identificas en que áreas o momentos actuales de tu vida aparece tu Niñ@ Interior?
Puedes hacer una lista y tomar conciencia de ello. Te va a ayudar.
Dudas, preguntas o sugerencias las puedes hacer dejándome un comentario. Leo todos los comentarios.

EDU LOPEZ

 

 

 

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8 Comments
  1. Edu. Muchas gracias!!!.
    ahora entiendo por que me bloqueo al querer decir te quiero, me gustas, y las consecuentes oportunidades de vivir perdidas. Como lo ire superando no se, pero intuyo que este entender es un gran paso en la direccion correcta
    Edu gracias de nuevo por ayudarnos.

  2. gracias por lo que me manda me entiendo un poco mas como soy

  3. Hola Edu,mil gracias por los articulos que me envias,los leo y oigo todos,poco a poco voy aprendiendo.Dios te bendiga por tan bella labor.Un abrazo de oso y FELIZ DÍA DE SAN VALENTIN.

  4. Hola Guillermo

    Gracias por tu aporte, Te deseo todo lo mejor.

    Un saludo
    Edu Lopez

  5. Hola, hace pocos días leí un artículo sobre los cuatro miedos del niño interior y me di cuenta que me sale enormemente, aunque con los años menos, sobre todo en forma de ansiedad, agresividad… este verano en otra ciudad a la que huí por culpa de ese niño, mi niño, me encontré con un chico que aunque es ingeniero de telecomunicaciones estudió coach en la carrera me dió unos buenos consejos, básicamente que me conociese a mi mismo ahora ya en mi ciudad y despues de haber hecho consciente este tema creo que es el “click” que va a abrir el circuito de mi vida para mejor.
    Muchas gracias y ánimo en esta labor tan buena

  6. Felicidades!
    Te Deseo lo Mejor

    Edu López
    Coach Personal

  7. Hola Edu quiero comentarte que hasta ahora el articulo sobre “el niño interior” fue el que mas me movilizo.Es mas,lo lei esta mañana y hasta ahora 15 40 hs no he parado de asociar situaciones de mi vida desafortunadas o no, donde aparecia la niña interior.
    Quiero darte las gracias por la informacion,mi intuicion me dice que puede ser el camino correcto.
    Chau Marta

  8. saludos edu!!! tengo muchos de los problemas q mensionas del niño que llevamos dentro, hay situaciones de decision o momentos tensos y mi niño aparece para bloquearme, ya es desesperante, pero ahora q leo tus articulos como bien mensionas tomo conciencia de ello y poco a poco voy mejorando. Me interesa el coaching y espero en su momento tomar un curso. Sigo al pendiente de tus articulos, bye!!!

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